En Navidad abunda la comida rica en la mesa… y también las miradas de tu perro pidiéndote “solo tantito”. Aquí te contamos qué platillos navideños son más seguros, cuáles evitar por completo y cómo cuidar a tu lomito en las fiestas.
Es completamente normal querer compartir un poco de la cena navideña con tu perro, pero no todo lo que está en la mesa es seguro para él. Algunos alimentos pueden causar solo malestar estomacal, pero otros pueden ser tóxicos o muy peligrosos.
Esta guía es informativa y no sustituye la valoración de un médico veterinario. Si tu perro ya tiene alguna enfermedad (pancreatitis, problemas renales, alergias, etc.), consulta siempre con tu vet antes de darle algo nuevo.
Siempre hablamos de porciones pequeñas, a modo de premio, y solo si tu perro está sano. Nada de convertir la cena en un cambio de dieta completo.
Si quieres ir más allá, una opción ideal es preparar recetas navideñas especialmente pensadas para perros. Más adelante puedes conectar este artículo con tu hub de recetas: recetas para perros.
Algunos alimentos navideños son solo “pesados”, pero otros pueden ser tóxicos o muy peligrosos. Estos son los principales:
Si tu perro ha comido algo de esta lista y ves vómito, diarrea, temblores, dificultad para caminar o cualquier comportamiento raro, llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias de inmediato.
Recuerda que tu perro no distingue entre “temporada navideña” y “cualquier día”. Lo que sí puede aprender es que la mesa es un lugar con reglas claras y límites.
Compartir la Navidad con tu perro no significa darle de todo lo que hay en la mesa. Un par de bocados seguros, mucho cariño, juego y un lugar tranquilo para descansar son más que suficientes para que también disfrute las fiestas.
Si quieres consentirlo extra, puedes preparar recetas caseras navideñas diseñadas especialmente para perros y evitar riesgos.
