Comida de Navidad que SÍ y NO Pueden Comer los Perros

En Navidad abunda la comida rica en la mesa… y también las miradas de tu perro pidiéndote “solo tantito”. Aquí te contamos qué platillos navideños son más seguros, cuáles evitar por completo y cómo cuidar a tu lomito en las fiestas.

Perro frente a una mesa con comida navideña

Es completamente normal querer compartir un poco de la cena navideña con tu perro, pero no todo lo que está en la mesa es seguro para él. Algunos alimentos pueden causar solo malestar estomacal, pero otros pueden ser tóxicos o muy peligrosos.

Esta guía es informativa y no sustituye la valoración de un médico veterinario. Si tu perro ya tiene alguna enfermedad (pancreatitis, problemas renales, alergias, etc.), consulta siempre con tu vet antes de darle algo nuevo.

Regla general rápida

  • Evita condimentos fuertes, salsas, cosas fritas y muy grasosas.
  • Nada de huesos cocidos, alcohol, chocolate, uvas ni pasas.
  • Lo más seguro: pequeñas porciones de alimentos simples, sin sal extra ni salsas.

Comidas navideñas que SÍ pueden comer (en pequeñas cantidades)

Siempre hablamos de porciones pequeñas, a modo de premio, y solo si tu perro está sano. Nada de convertir la cena en un cambio de dieta completo.

Pavo o pollo sin piel ni huesos

  • Sin piel, sin hueso, sin relleno y sin salsa.
  • Evita piezas muy grasosas y restos quemados.

Verduras cocidas simples

  • Zanahoria cocida o cruda en trozos.
  • Ejotes (ejotes verdes) cocidos sin mantequilla ni ajo.
  • Calabacita, brócoli o coliflor al vapor en poquita cantidad.

Puré de papa simple

  • Solo puré simple de papa sin mantequilla, crema, ajo ni cebolla.
  • En porciones muy pequeñas, como premio.

Frutas permitidas

  • Manzana sin semillas ni corazón.
  • Plátano en rebanadas delgadas.
  • Un poquito de pera o fresas, si ya las ha probado antes.

Si quieres ir más allá, una opción ideal es preparar recetas navideñas especialmente pensadas para perros. Más adelante puedes conectar este artículo con tu hub de recetas: recetas para perros.

Comidas navideñas que NO deben comer los perros

Algunos alimentos navideños son solo “pesados”, pero otros pueden ser tóxicos o muy peligrosos. Estos son los principales:

1. Uvas, pasas y ponche con estas frutas

  • Pueden causar problemas graves en los riñones.
  • Incluye uvas frescas, pasas en postres, fruit cake y ponches que las contengan.

2. Chocolate y postres de chocolate

  • El chocolate contiene sustancias tóxicas para los perros (teobromina y cafeína).
  • Mientras más oscuro el chocolate, más peligroso.

3. Cebolla, ajo, puerro y cebollín

  • Muchos guisos navideños (salsas, rellenos, gravy) los contienen.
  • Pueden afectar los glóbulos rojos y causar anemia.

4. Huesos cocidos (pavo, pollo, pierna, costillas)

  • Se astillan con facilidad y pueden causar obstrucciones o perforaciones.
  • Ningún hueso cocido es seguro.

5. Comida muy grasosa o muy condimentada

  • Pierna muy grasosa, pellejitos, chorizo, tocino, salsas pesadas, etc.
  • Pueden provocar vómito, diarrea o incluso pancreatitis.

6. Alcohol y bebidas festivas

  • Cerveza, vino, ponche con alcohol, cocteles.
  • Aunque “solo” prueben un poco, puede ser muy peligroso.

7. Pan dulce, fruit cake y postres muy azucarados

  • Demasiado azúcar, grasa y, a veces, pasas, nueces o alcohol.
  • Algunos productos pueden tener xilitol (edulcorante muy tóxico).

Si tu perro ha comido algo de esta lista y ves vómito, diarrea, temblores, dificultad para caminar o cualquier comportamiento raro, llama a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias de inmediato.

Cómo manejar las sobras y a la familia “consentidora”

  • Habla con tu familia antes de la cena: explica qué NO debe comer tu perro.
  • Prepara un platito especial y seguro solo para él (por ejemplo, pavo sin piel + verduritas).
  • Evita que tenga acceso libre a la mesa, platos bajos o bolsas de basura.
  • Si tu perro se pone muy ansioso, dale un juguete relleno con su alimento o un premio de masticación seguro en otro espacio.

Recuerda que tu perro no distingue entre “temporada navideña” y “cualquier día”. Lo que sí puede aprender es que la mesa es un lugar con reglas claras y límites.

Compartir la Navidad con tu perro no significa darle de todo lo que hay en la mesa. Un par de bocados seguros, mucho cariño, juego y un lugar tranquilo para descansar son más que suficientes para que también disfrute las fiestas.

Si quieres consentirlo extra, puedes preparar recetas caseras navideñas diseñadas especialmente para perros y evitar riesgos.